IGNACIO PÉREZ LORENZ
Similar aceptación que el 234 alcanzó pronto el Enate Rosado. Nació por el empeño del enólogo, Jesús Artajona, y sorprendió poco después por la demanda generada en el mercado internacional. El 2025 sigue siendo un rosado diferente (de cabernet sauvignon), afrutado, refrescante, brillante y llamativo que invita a seguir sus pasos.
El tercer éxito temprano lo protagonizó Enate Merlot-Merlot, un tinto con enorme capacidad de seducción. El 2022 forma parte de una colección que incluye al Syrah-Shiraz 2022, Cabernet-Cabernet de la añada anterior -ya que necesita más tiempo para redondearse- y Varietales 2022. Muy buenos, cabernet y merlot e impresionante el syrah, variedad mediterránea que probablemente se adapta a la perfección al Somontano. La combinación de los tres (Varietales) es otro de los ganadores.
Menos madera y extracción se imponen en un revisado estilo acorde a los tiempos y a los gustos del consumidor. El vino más favorecido por estos cambios es Enate Chardonnay Fermentado en Barrica 2023. Un blanco amplio y ligeramente cremoso que mantiene su expresión frutal. También lo realzan el frescor, la impronta suave de la madera y la sutil presencia de recuerdos a humo, bollería y praliné.
Regadío, enología y viticultura parecen formar el soporte sobre el que se asientan los logros de esta firma. A ellos se une, mostrando su pasión por la arquitectura y el arte, un museo que convive con la bodega y unas botellas vestidas con cuadros. Interesante pero incompleto recorrido salvo que se contemple el paisaje desde su precioso merendero y se disfrute de las vistas –Bosque de hierro incluido- del bar de vinos de la casa.

