Llegan la Sherry Week y su triple homenaje

I. P. L. 

Es una de las pocas veces que este sector bautiza su actividad en otro  idioma sin que apenas chirríe. Algo que justifica, o casi, la clara vocación internacional con que nació esta convocatoria. Si bien costaría poco tener un detalle con el multilingüismo y situar a Cervantes y a sus quinientos millones de seguidores a la misma altura que a Shakespeare. En cualquier caso, bienvenidos todos a esta cita que rinde en primer lugar homenaje al jerez (y la manzanilla). 

El segundo puesto en esa breve relación de reconocimientos lo deberían ocupar quienes fraguaron esa idea. Autores que no merecen, o eso parece, una mención a su nombre. Toda la información que ofrece el consejo regulador es que “un grupo independiente de formadores homologados” crearon la Sherry Week. El necesario punto de apoyo para mover, durante siete días al año, las aguas sobre las que históricamente viajaron estos vinos. 

La tercera mirada podría dirigirse hacia el diseñador de una imagen que ha venido para quedarse. La chica con el indefinible estilo de la inteligencia artificial que exhibe una copa en cada mano. Por todos ellos habría que brindar tres o más veces desde el 3 hasta el nueve de noviembre. Solo por eso ya seríamos parte minoritaria y destacada de una extensa comunidad. La formada por miles de personas que estos días comparten en todo el mundo la alegría de que siga habiendo tantas cosas por las que merece la pena vivir.