Seis pabellones y 2.100 expositores. Cifras que establecen nuevas marcas para un Salón de Gourmets que celebra su 38.ª edición del 7 al 10 de abril. Y que muestra con esos datos la recuperación de un sector que camina o caminaba hacia su recuperación hasta que apareció de nuevo al otro lado del Atlántico un gracioso dispuesto a estropearlo todo.
Acierta la organización cuando define a esta feria como un escaparate anual de alimentos y bebidas de alta gama. Los es también de sus espectadores y sus protagonistas o de quienes aspiran a serlo. Y de los medios de comunicación que por unas horas le conceden la importancia que merece a una parte de nuestro país que goza de prestigio y reconocimiento.
El vino estará allí, una vez más, ampliamente representados. Entre sus actividades consolidadas, el Campeonato de España de Sumilleres o el Túnel del vino que permitirá probar 358 marcas elaboradas con 22 variedades por 277 bodegas. Y aquí y allá, una sucesión de entregas de premios, mesas redondas y catas.
Entre los convocantes, algunas bodegas como Prado Rey (Elaboraciones singulares de la Ribera del Duero) o Marqués de Cáceres (La Halconera: redescubriendo la maturana) y numerosas denominaciones de origen: Ribeiro, Rías Baixas, Ribeira Sacra, Monterrei, Almansa, Valdeorras o La Mancha. Y para pasar esos u otros tragos, la más larga y apetecible relación de alimentos y concursos (cortadores de jamón, abridores de ostras, arte cisoria, los mejores quesos…) que uno pueda imaginar.
Foto: Grupo Gourmets
