IGNACIO PÉREZ LORENZ
Son fechas y añadas que quedan en la memoria. Y veranos que se comparan con otros terriblemente duros como aquel ya lejano de 2003. Casi dos décadas después, 2022 tuvo el dudoso honor de ser, por calor y sequía, el peor en cientos de años. La vendimia en algunas zonas, como Rioja Oriental, llegó precedida de noches que fueron días en cuanto a sus temperaturas, de lluvias que brillaron por su ausencia y de uvas que no terminaban de madurar.
En esas condiciones, los viñedos en vaso, las cepas viejas, las orientaciones menos soleadas y las variedades de ciclo largo consiguieron, a duras penas y con muchos cuidados, ofrecer pese a los vientos africanos un fruto pequeño, sano y hasta equilibrado. Buena parte de todo esto y algo más, como una implacable selección de las uvas, se tuvo que dar en este Pálpito 2022 para que alcanzara tan destacado nivel.
Tiene todo lo que cabe esperar y hasta lo que no se le puede exigir. Entre otras cosas, perfumados aromas que incluyen notas a flores (violetas), fruta fresca (moras) y piel de uva acompañados de suaves recuerdos a maderas, tostados, especias y cacao. Sorprende su buena acidez, resulta especialmente jugoso y muestra la presencia del alcohol y la influencia de las barricas -francesas y maravillosamente grandes- perfectamente integradas.
Serán muchos los consumidores que se sientan exultantes con este resultado y con esta calidad. Sensación que compartan probablemente quienes han mantenido durante casi un siglo un viñedo que afortunadamente mira al pasado. Y con todos ellos, especialmente, la mano que en esta ocasión ha impulsado sus racimos hasta un espléndido futuro.
Bodega: Franco-Españolas
Web: https://www.francoespanolas.com
DOC: Rioja
Variedad: garnacha
Alcohol: 14,5 %
PVP: 55 euros
