IGNACIO PÉREZ LORENZ
Es sabido que las medallas son un buen reclamo para conseguir importadores, distribuidores y consumidores. Un hecho independiente de la opinión que merezca cada una de las numerosas competiciones que pueblan este sector. El abanico de respuestas suele ir desde la duda metódica hasta la confianza ciega.
Una pequeña e innovadora bodega de ascendente trayectoria ha obtenido dos galardones en el concurso para vinos jóvenes que organiza la Unión Española de Catadores. Curiosamente, el equivalente a una distinción en la categoría de plata ha sido para el más serio y concentrado. Eduardo Peña 2025 ofrece contenidos aromas antes de desbordarse en la boca. Insinúa elegancia y positiva evolución, resulta fresco, graso e intenso y se adorna en su final con apuntes amargos.
María Andrea 2025, que ha obtenido el mayor reconocimiento, descubre ya en su expresión aromática (cítricos, hierbas, laurel y fruta madura) la descarada jovialidad que le distingue. Comparte vibrante acidez seguida de parecidas pero más suaves sensaciones que su compañero. Dos apuestas seguras que confirman dónde se encuentra el premio: al abrir la botella.
Bodega: Eduardo Peña
Web: https://www.bodegaeduardopenha.es
DO: Ribeiro
Variedades: treixadura, albariño, godello, lado y loureira / treixadura, loureira y albariño
Alcohol: 13 % / 13 %
PVP: 20 euros / 16 euros
