IGNACIO PÉREZ LORENZ
Lo atraviesa una punzante acidez que impulsa sus claves aromáticas. Entre otras, flores blancas, todo tipo de frutas, tonos cítricos y casi inapreciables recuerdos a madera. Sensación, esta última, que procede de la presencia de una mínima cantidad de vino, el 5 %, criado en roble francés. La refuerza el contacto durante meses, en barrica y en depósito, con sus lías finas.
Complejidad y amplitud son por tanto dos de sus principales características. Uno de los platillos de la balanza que equilibra su imbatible frescor. El resto, finas pinceladas que reflejan la influencia de su entorno: los vientos atlánticos, la sal, el granito de sus suelos y el bosque que ampara a las viñas.
Así es este monovarietal de godello que parece buscar nuevas expresiones en la parcela de Rías Baixas que le da nombre. Un blanco distinguido y gastronómico que ha renunciado a la fermentación maloláctica para mantener intacta su impresionante tensión. Y que en su largo final agradece la ayuda recibida -cual ecuación bien resuelta- para conseguir con elegancia una mayor sensación de volumen en boca.
Bodegas: Mar de Frades
Web: https://mardefrades.es
Variedad: godello
Alcohol: 12,9 %
PVP: 35 euros

Foto: Paula Fandiño, enóloga de Mar de Frades, en Finca Lobeira
