IGNACIO PÉREZ LORENZ
Se podría definir como una propuesta diferente con un creciente número de viticultores empeñados en sorprender. Entre ellos, Alberto Orte que muestra la acidez de una variedad -vigiriega- apenas utilizada en Jerez. Vinos Atlánticos Vigiriega 2023, criado en barricas francesas, es un excelente blanco fresco, cítrico, salino e intenso. Unas mesas más allá, la bodega riojana Exopto exhibía una espectacular garnacha tinta, El Bortal 2024, y un buen blanco, Exopto Fiel Blend 2024.
Sin salir de Rioja, Arizcuren aportaba una garnacha de viñedo singular, Barranco del Prado 2023, cargada de nobleza y elegancia, y su interesante Monte Gatún Blanco 2024, con viura mecida por la madera. La combinación de tinajas con dos barricas permite a Más Qué Vinos, en Yepes (Toledo), apostar en La Malvar MQV 2024 por un blanco herbáceo y frutal que resulta obligado conocer.
De Nariz y sus originales cavas, el riguroso trabajo en Rioja Alavesa de El Hombre Orquesta (666 M 2022, Blanco 2023) o la atenta mirada al pasado de Pagos de Villavendimia (La Oxidativa, Salvaje 2017) fueron otros recomendables retornos o descubrimientos. Parte de un casi inabarcable encuentro que había comenzado catando ocho vinos de Be Ranci, feria bienal que se celebra en Perpignan, y con la entrega a su responsable, la sumiller Marie Louise Banyols, del premio Radical del Año.
Foto: Federico Oldenburg (Sindicato del Gusto), Marie Louise Banyols (Be Ranci) y Carmen Fuentes (Carmen Fuentes Comunicación)

