¿Por qué son míticos los vinos míticos (I)?

Decanter ha finalizado la serie de reportajes dedicados a los diez vinos españoles que debes probar antes de morir. Un texto que selecciona las marcas españolas que considera icónicas y que se abre con una reflexión. “Es imposible -dice su autora, Inés Salpico- declarar o proclamar la existencia de un icono. Y, sin embargo, una vez alcanzada esa posición, es indiscutible”. Para desentrañar las claves de cómo nueve tintos y un blanco se han convertido en  “Spanish icons” extractamos algunas frases de los responsables de las bodegas y de las opiniones de la revista británica.

  • Vega Sicilia, Único, Ribera del Duero 2014 (97)

““Cuando uno llega a un lugar como Vega Sicilia, es importante ser muy respetuoso con la historia, la filosofía y el estilo del vino… Tenemos la suerte de trabajar en una firma donde no necesitamos seguir modas y podemos permanecer fieles a nuestro estilo. En las últimas dos décadas, hemos reducido el impacto de la madera -envejeciendo más en fudres y menos en barrica- en busca de una mejor definición de textura y una mayor complejidad”. (Gonzalo Iturriaga, director técnico de Tempos Vega Sicilia)

  • CVNE, Imperial Gran Reserva, Rioja 2017 (96)

Tras haber realizado múltiples catas verticales exhaustivas, Víctor Urrutia Ybarra, director general de CVNE, dice que, para él, los mejores ejemplos de Imperial son los de las décadas de los cuarenta y los cincuenta. “Nuestro objetivo es producir un vino como el de 1947, 1952 o 1959… con una acidez increíble y mucha estructura”, afirma. “Nuestro futuro está en nuestro pasado”.

  • Álvaro Palacios, L’Ermita Gran Vinya Classificada, Priorat 2021 (98)

Entre 1993 y 2004, L’Ermita incluyó un 25 % de cabernet sauvignon procedente de otro viñedo. Desde entonces, y tras ser reconocido en 2017 como vino de gran viña clasificada, se elabora con garnacha entremezclada con cariñena y otros vidueños plantados en esa finca tiempo atrás. “La tierra nos ha enseñado a respetar, con humildad, el verdadero legado histórico del Priorat. Hoy, trabajamos con variedades autóctonas, respetando las tradiciones locales, para prevalecer con la tipicidad y autenticidad de lo que una vez fue”. (Álvaro Palacios).

  • Marqués de Murrieta, Castillo de Ygay Gran Reserva Especial Blanco, Rioja 1986 (99)

“Desde que se elaboró ​​por primera vez en 1917, solo se han lanzado 13 cosechas. Se basa en uvas viura y malvasía (algunas añadas son monovarietales de viura) del paraje de Capellanía, plantado en 1945. Envejecido durante aproximadamente dos décadas en barrica y, en el caso de 1986, 67 meses más en hormigón, es un blanco de Rioja decididamente tradicional -asegura Decanter- que, con cada lanzamiento, recompensa el tiempo y la paciencia”.

  • Muga, Prado Enea Gran Reserva, Rioja 2005 (94)

“Aunque nunca perderemos la esencia de Prado Enea, somos conscientes de la necesidad de adaptarnos”, explica Manuel Muga. “En los últimos años, la frescura y la elegancia han ganado más protagonismo, sin renunciar a la profundidad y la complejidad. Este desafío [de adaptación] se extiende al equipo de la bodega, que ha sabido combinar la tradición enológica con las innovaciones técnicas que mejoran la calidad del vino sin cambiar su identidad”.
Más información: https://www.decanter.com
Foto: Bodegas Muga