IGNACIO PÉREZ LORENZ
Puede que no se considere una cosecha perfecta. Y que se quede a las puertas de merecer esos elogios reservados a los años tranquilos y los ritmos adecuados marcados por la ausencia de olas de calor y de periodos de sequía. Afotunadamente, el mundo superó las dificultades de ese 2020 y también la viña con lluvias que llegaron justo a tiempo de brindar una lenta y equilibrada maduración además de uvas sanas.
Aun así, o gracias a todo eso, la añada es memorable. Un encuentro diferente que mantiene la fórmula habitual. Larga crianza y tempranillo con no poca garnacha provenientes uno de Rioja Alta y otra de la llamada Rioja Oriental. Aunque tal vez en esta ocasión a la garnacha y a su ciclo más largo -se vendimió veinte días más tarde que el tempranillo- se le atribuya un papel distinto.
Viña Ardanza Reserva 2020 se presenta sobrado de casi todo lo bueno: color, intensidad aromática y frescor. También, de complejidad con una larga sucesión de notas a fruta negra y roja acompañadas de recuerdos a café, cacao, madera, canela y otras especias. Se adorna, al despedirse, con su finura, sedosa textura, suave presencia e innegable fuerza. Un tinto para hacer amigos y para pedirles que no lo cuenten. No vaya a ser que se acabe.
Bodegas: La Rioja Alta, S.A.
Web: https://www.riojalta.com
Variedad: tempranillo (80 %) y garnacha (20 %)
Alcohol: 14,5 %
PVP: 27 euros
