El cambio climático hará desaparecer parte de los viñedos españoles, según un estudio  

Alrededor del 90 % de las regiones vinícolas tradicionales situadas en zonas costeras y bajas de España, Italia, Grecia y el sur de California podrían desaparecer a finales de siglo debido a la sequía excesiva y las olas de calor más frecuentes. Esa es una de las conclusiones de un estudio sobre el cambio climático publicado por la revista científica Nature Reviews Earth & Environment

Las temperaturas más cálidas podrían aumentar la aptitud de algunas regiones e impulsar a otras creadas recientemente como el sur del Reino Unido. Los productores conseguirán adaptarse a un cierto nivel de calentamiento cambiando variedades y portainjertos, sistemas de conducción y manejo de los viñedos. Sin embargo, estas modificaciones podrían no ser suficientes para mantener una producción de vino económicamente viable en todos los lugares.

La influencia del origen, fundamental en la calidad y el estilo del vino, está cambiando. Por ejemplo, ya se ha observado un avance sustancial en las fechas de cosecha y/o un aumento del nivel de alcohol del vino en muchas denominaciones de origen como Burdeos o Alsacia (Francia). Es probable que la idoneidad para la producción de vino en las regiones vitivinícolas tradicionales cambie durante el siglo XXI. 

Los principales efectos del aumento de las temperaturas y la sequía incluyen una modificación del perfil aromático con la aparición de aromas a frutas más maduras y cocidas que reemplazan los aromas de frutas frescas, También, niveles excesivos de alcohol y aumento del pH. Todo ello da como resultado vinos con menor percepción de frescura y mayor riesgo de deterioro microbiológico.

Los sectores atlánticos de la Península Iberica y Francia junto con las regiones occidentales del Mar Negro se enfrentarán a menores riesgos que el Mediterráneo. Por el contrario, se espera que Galicia, el norte de los Balcanes y, en general, las zonas al norte de 46° N se beneficien del calentamiento global, al menos para niveles limitados de aumento de temperatura. En determinadas regiones, la brotación temprana podría aumentar el riesgo de heladas primaverales.
Más información: https://nature.com
Foto: Manzanares (Ciudad Real). Nacho Domínguez Argenta. Unsplash