Tiene ya bastante más de medio siglo y es una de las citas destacadas del vino, de Galicia y del resto de España. La Fiesta del Albariño llena durante cinco días la capital del Salnés, Cambados, del color, el aroma y el sabor del albariño. Y para complementar ese vestido, música y la espuma del mar. Eso que algunos llaman, sobre todo en otros idiomas, los frutos del mar.
Del 31 de julio al 4 de agosto se anuncian en calles y plazas grupos y artistas como Vudú, Christina Rosenvinge, Luz Casal o Siniestro total. En cualquier esquina los paseantes se ven sorprendidos por un mago o por un espectáculo circense al mismo tiempo que las bodegas dan lo mejor de sí mismas. El trabajo de un año que ahora presentan en tono festivo.
Entre ellos, Martín Códax que consigue transformar su terraza en una de las más bellas imágenes del mundo del vino. Distinción y hasta elegancia de un público de edad intermedia que parece agradecer que lo convoquen como Ox Xoves (Los Jóvenes) de Códax. La última, hasta ahora, en subir al escenario en estas tardes de los jueves, convocadas siempre con fines benéficos, la gallega Sonia Lebedynski.
Y entre tanta actividad, un grupo de sufridos especialistas que se afanan por ser justos y sabios en la importante misión de elegir el mejor albariño. Y que cuando no catan, se ven obligados a disfrutar de cuanto les rodea y a dejar que sus anfitriones cumplan con el compromiso que parece asumir todo gallego que se precie: impedir que un visitante se vaya de esta tierra con hambre.
