Lassot 2023, un vino difícil de olvidar

IGNACIO PÉREZ LORENZ

Tiene la suave presencia que caracteriza a una variedad cuyo nombre procede de la fina vellosidad que cubre a las uvas y a la parte inferior de las hojas. Y también, el alma libre de una elaboración respetuosa y precisa. Recibe una parte de sus influencias de la garnacha peluda, vidueño especialmente resistente a climas cálidos y secos. El resto, de una bodega, Edetària, empeñada en ofrecer cada vez más pura la expresión de su territorio. 

Lassot 2023 es el fruto de una parcela familiar llamada Tossal. Cepas viejas plantadas sobre rocas sedimentarias (allí llamadas tapàs) que se cultivan de manera ecológica. Sus racimos ofrecen tan solo mil litros de un mosto fermentado a baja temperatura que se cría diez meses en ánfora de gres. La garantía de una constante microoxigenación -parecida a la de una barrica- que ahorra los consabidos tonos a madera, especias, cuero y tabaco.

Se viste con la escasa capa que caracteriza a esta mutación de la garnacha tinta para mostrar una sucesión de tonos a flores, bayas rojas y peladura de cítricos como la naranja o la mandarina. Le acompañan también recuerdos a plantas aromáticas y a los frutos de algunos árboles mediterráneos. Armonía, complejidad, frescor, jugosa delicadeza y mucho encanto terminan de definir a una actualizada forma de entender la enología y a un vino difícil de olvidar. 

Bodega: Edetària
Web: https://edetaria.com
DO: Terra Alta
Variedad: garnacha peluda
Alcohol: 14,5 %
PVP: 60 euros