Corpinnat exigirá el mismo apoyo institucional que las denominaciones de origen

Opinión

I. P. L.

Nació como una escisión de la DO Cava. La crearon, como marca colectiva, un pequeño grupo de bodegas que ha ido aumentando en su primera década de vida. Ahora muestran sus resultados, junto a los de la añada, tras anunciar unos días antes la admisión de dos firmas procedentes de Clàsicc Penedès. Han crecido, en número de bodegas, un 58 %, porcentaje que podría parecer inalcanzable si no fuera porque hace un año eran doce y ahora son diecinueve.

La clave de esta historia se desvelará pronto. Una decena de bodegas han iniciado ya los trámites para asociarse a la entidad, según recoge El Periódico. El proceso incluye auditorías, que califican de exigentes, sobre valores como “vinificación propia e integral, cosecha manual, respeto por el territorio, elaboración ecológica, largas crianzas y el arraigo a las variedades y tradiciones que definen la cultura vitícola del Penedés”.

Con todo ello, dejan vislumbrar que se sienten fuertes y que reclaman lo que consideran suyo. Lo dice, de nuevo en octubre y en el mismo diario, Pere Llopart, presidente de Corpinnat. En sus declaraciones cuenta que están reclamando apoyo económico e institucional. “Actualmente solo se tienen en cuenta los vinos amparados por las denominaciones de origen catalanas y los que no estamos allí, nos quedamos al margen”.
Foto: Xavier Nadal, Pere Llopart y Roc Gramona