Una renovada Emina celebra sus primeros treinta años

IGNACIO PÉREZ LORENZ

Estaba sorprendentemente vivo y con un color envidiable. Esa fue la sorpresa final que sacudió a quienes visitaban Emina para revivir el camino recorrido en las tres últimas décadas por esta bodega. Era el primer crianza, el de 1995, año de su fundación. Un vino creado con uvas de la zona de La Horra (Burgos) que reflejaban tanto la calidad de esos pagos como el estilo imperante tiempo atrás en Ribera del Duero. 

Se cosechaban entonces racimos muy maduros que permitían lograr más estructura, extracción y grado alcohólico generosamente revestidos de madera. Un fuerte contraste con los nuevos aires que ahora definen a buena parte de la denominación de origen y a esa casa. Su mejor resumen lo ofrece, con la cosecha 2024, una marca llamada Emina Emoción, todavía en barrica pero de 400 litros. La fruta, la suavidad y la fluidez hechas tinto al que merece esperar cuanto haga falta. 

Entre la batería de interesantes vinos, uno de parcela, Atio 2022, con prudente presencia de roble, sedosa textura,  y elegantes notas especiadas. Viejos viñedos cigaleños dan vida a Emina Rosé Prestigio 2024. Estilo provenzal para una explosión de aromas florales, estilizado diseño y vibrante acidez. Especial calidad muestran también Emina Verdejo Fermentado en Barrica 2023 y otros dos ruedas. Un espumoso brut nature con destacada frescura y larga crianza y un brut gran añada cargado de aromas a pastelería y con mucha complejidad. 

Las oportunidades de catar habían comenzado horas antes en un viñedo próximo rodeados de racimos de tempranillo que parecían formar parte de una exposición. Allí, un blanco de Rías Baixas recordaba que ese grupo, liderado por Matarromera y Emina, cuenta con once bodegas en siete denominaciones de origen. Y dejaba también constancia de su compromiso con los vinos de guarda, blancos incluidos. Entre otros, un llamativo Emina Albariño 2023 que llegará pronto al mercado tras cargar, sumando el tiempo que ha permanecido en depósito y el reposo en botella, con un año a sus espaldas.
Fotos: Paloma Moro, presidenta de Bodegas Emina, y Javier Aladro, director técnico, con botellas de Emina Crianza 1995 / Paloma Moro con periodistas y sumilleres