Mil euros más que el año pasado, 37.000, ha pagado Iván Suárez, del restaurante ovetense el Llagar de Colloto, por la pieza ganadora del 53.º Certamen del queso cabrales. Es la sexta edición consecutiva con el mismo vencedor de la puja y el sexto récord Guinness del queso más caro del mundo en subasta. “Todos los quesos tienen mucha calidad, tienes que tener la suerte de estar un poco por encima”, ha asegurado Encarnación Bada, de la quesería Ángel Díaz Herrero y autora, por segundo año consecutivo, del mejor queso del concurso en opinión del jurado.
Se trata de una pieza de algo más de dos kilos, elaborada con leche de vaca y madurada desde diciembre a 1.500 metros de altitud, en la cueva Los Mazos. “Lleva mucho trabajo subirlo a la cueva a esas alturas, donde no llegan ni los coches”, explicó. El premio al mejor lote fue para la quesería Valfríu. Un 15 % del dinero recaudado se entregará a una asociación sin ánimo de lucro, Galban, dedicada a luchar contra el cáncer infantil.
