Finos y manzanillas con menos alcohol: el sueño convertido en realidad

I. P. L 

Ha sido el mejor y el más inesperado regalo para esos grandes vinos. El fino y la manzanilla podrán reducir su contenido alcohólico hasta los 14 grados frente a los 15 actuales. La historia, complicada, incluía ya una excepción: el fino de Montilla-Moriles podía llegar al mercado con 14,5. Una oportunidad aprovechada también por los vinos del Condado de Huelva y Málaga. 

La  sorpresa en forma de noticia, procedente de Bruselas y difundida por varios periódicos andaluces, abre simplemente las puertas a esta transformación. Hace falta ahora que los consejos reguladores y su generalmente lenta burocracia inicien el proceso de cambio del pliego de condiciones. Y pongan así fin a una larga historia que tuvo sentido tiempo atrás, cuando el alcohol se utilizaba para dar una mayor estabilidad a esos vinos, y que ya parece no tenerlo. 

Las ventajas para la salud, la ausencia de sabor del alcohol y la tendencia hacia vinos más ligeros y menos intervenidos invitan a seguir ese camino que ya explora desde hace al menos un par de años un grupo de investigación. Los aficionados, y entre ellos quienes por razones obvias han comenzado a desertar de sus filas, esperan a partir de hoy ansiosos el reencuentro con esas renacidas elaboraciones.
Foto: Bodegas Navarro (DO Montilla-Moriles)