Viñedos viejos, cavas de largas crianzas y vinos atlánticos en Barcelona Wine Week

La preservación de viñedos viejos como fuente de biodiversidad es uno de los compromisos de Familia Torres. Grupo bodeguero que ha mostrado en la Barcelona Wine Week la expresión de sus viñas viejas. La directora de Innovación, Mireia Torres, y el sumiller Sergi Castro han recorrido parcelas que expresan el valor de la edad y el equilibrio alcanzado con el paso del tiempo.

“Cinco expresiones de viñas viejas” ha arrancado con dos blancos procedentes de las quince hectáreas de chardonnay plantadas en 1980 alrededor del Castillo de Milmanda, en la Conca de Barberà. Un lote de las cepas más antiguas ha sorprendido por su viveza y frescura seguido de Milmanda 2015. Priorat, donde el viñedo se considera viejo a partir de los 75 años, ha aportado dos tintos de producción muy limitada, Mas de la Rosa 2020 y Perpetual 2019, y una elaboración, procedente de la finca Els Cargols que formará parte de la añada 2023 de Perpetual. 

Celeste Reserva (DO Ribera del Duero) procede de cepas de tinto fino de entre 40 y 85 años. En la cata se ha comparado un majuelo de la zona de La Horra con Celeste Reserva 2019. En Chile el viñedo productivo de cabernet sauvignon más antiguo, plantado en 1902, ha permitido elaborar Manso de Velasco 2020 definido como “magnífico ejemplo de complejidad, equilibrio y calidad”.

“La mar de vinos atlánticos” ha reunido a diez rías baixas de añadas comprendidas entre 2022 y 2012. Vinos que en palabras de Isidoro Serantes, presidente de la denominación de origen, “son –entre otras cosas- tradición, terruño, calidad y Atlántico”.  “El maravilloso mundo de la larga crianza en el cava” ha explorado la influencia del paso del tiempo tras el degüelle de las botellas.