I. P. L.
Una suspensión parcial. Es lo que dice y repite hoy (30 de octubre) el Boletín Oficial de Castilla y León. Dos palabras, en un anuncio con el complicado lenguaje administrativo, que ponen fin “a la ejecución de la resolución por la que se adopta y hace pública la decisión favorable a la modificación normal del pliego de condiciones de la DO Rueda en lo relativo a la incorporación como secundaria de la variedad Godello”. Lo que dicho de otra forma significa que la autorización para que se pueda utilizar la godello en esa denominación de origen como variedad secundaria (participando con no más de un 25 % en sus vinos) ha llegado, de momento, hasta aquí.
El Consejo Regulador de la DO Rueda se ha apresurado a precisar que se trata de “una suspensión temporal hasta que se resuelva el recurso de alzada” y que habrá que esperar “a que se cumplan todos los trámites legales que sean necesarios”. Los responsables de esa denominación de origen se muestran seguros, en un comunicado, de que la resolución final “se ajustará a derecho”. Y también de que tendrá en cuenta -en una frase imposible de entender- “la realidad del sector vitivinícola y no así cuestiones de otra índole que nada tienen que ver con el mundo del vino”. Sea lo que sea, una historia, o una primera parte de esa historia, que ha durado justo nueve semanas y media.
