I. P. L.
“La nueva presidenta asume el cargo con un liderazgo integrador basado en la cohesión y el diálogo, con el objetivo de recuperar el equilibrio en la denominación, dinamizar la demanda con foco en la calidad y promocionar la diversidad de los vinos de Rioja a nivel nacional e internacional”. Con esa frase, difícil de escribir y de leer, comienza el mandato de Raquel Pérez como primera mujer que preside la DOC Rioja. Acompañan a la nota de prensa oficial unas cuantas fotografías en baja resolución y la sensación de que todo puede seguir funcionando de la misma manera o parecida.
Las referencias a los problemas que atraviesa una zona que parece abocada a profundas reformas son mínimas. Aun así, esa tierra privilegiada ha sido capaz de elaborar los mejores vinos de su historia en estos tiempos revueltos y nada parece indiciar que vaya a dejar de hacerlo. Motivos para la esperanza había también en algunas frases pronunciadas, tras reconocer que “todos sabemos que no es un momento sencillo”, por Raquel Pérez. “Es importante para mí poder seguir contando con todos vosotros en esta nueva etapa, donde me gustaría ver diálogo, implicación, debate, unidad, -que no es lo mismo que uniformidad-…”.
Al presidente saliente, Fernando Ezquerro, se le despide compartiendo protagonismo en la foto y con el tono que ha dominado su mandato. “… y cuya presidencia ha destacado por notables avances en materia de sostenibilidad, el foco en la promoción nacional y exterior, así como por el impulso a iniciativas estratégicas orientadas al equilibrio del sector y el enoturismo.
