Francia ha abierto un “plan de salida de la crisis vinícola” que subvenciona el arranque definitivo de viñas. La cantidad ofrecida es de cuatro mil euros por hectárea y diez mil para las parcelas acogidas a la AOC Cognac. Tendrán prioridad las solicitudes de los agricultores que abandonen el cultivo de la vid y deseen jubilarse. Para las peticiones de desarraigo parcial se excluyen las parcelas plantadas hace menos de diez años y las dedicadas a la variedad chardonnay.
Ante la crisis “cíclica y estructural” a la que se enfrenta su industria vitivinícola, el gobierno del país vecino ha creado un fondo de 130 millones de euros para reestructurar 32.500 hectáreas. Los propietarios de las parcelas arrancadas perderán “toda autorización de replantación” y no podrán presentar nuevas solicitudes durante los diez próximos años.
Foto: Solutré-Pouilly, France / Le Sixième Rêve (Unsplash)
