La viticultura ancestral regresa al Penedès

Familia Torres ha iniciado un proyecto de viticultura ancestral en Alts d’Ancosa, dentro de la DO Penedès, con el objetivo de recuperar paisajes de viña históricos y adaptarse al cambio climático. La bodega familiar ha empezado a plantar cepas en antiguos bancales sobre los márgenes de piedra seca que está reconstruyendo en una pequeña finca ubicada en el paraje Las Escostes, término municipal de La Llacuna, comarca de l’Anoia.  

Este viñedo, situado a una altura de 700 metros en su punto más alto, se destinará exclusivamente al cultivo de la variedad forcada, la única blanca de las más de cincuenta recuperadas por Familia Torres. Su ciclo largo y su maduración lenta, manteniendo una marcada acidez, permiten elaborar grandes vinos y hacer frente al cambio climático. Actualmente está plantada en la finca de Mas Palau, en Santa Maria de Miralles, a una altitud de 550 metros, de donde se obtiene una pequeña producción destinada a la alta restauración.