Nueva técnica para retrasar la maduración de la uva

Retrasar la maduración de la uva al menos dos meses, algo que puede llegar a ser necesario para luchar contra el cambio climático, ya es posible  gracias a una nueva técnica. Consiste en forzar un nuevo desarrollo de la vid, a partir de las yemas recién formadas, al cortar los pámpanos en crecimiento. Se hace en el mes de junio dejando varios nudos para forzar el desarrollo de nuevas yemas. Además de cortar los pámpanos a la altura deseada,hay que eliminar las hojas, los posibles nietos y las posibles inflorescencias o racimos de los nudos dejados, de acuerdo con una investigación desarrollada por el Instituto de Ciencias de la Vid y el Vino. 

En estos momentos se aplican ya técnicas de manejo de la vegetación del viñedo, como la poda tardía y el recorte severo de los pámpanos, para retrasar la maduración de la uva en torno a quince o veinte días. Combinando ambas prácticas se puede aplazar la vendimia alrededor de un mes. Este retraso, hasta que se den condiciones ambientales más frescas, es suficiente casi en cualquier lugar. 

En aquellas zonas extremadamente cálidas, como las ubicadas en las regiones IV y V de Winkler, con más de 1.950 º C entre abril y octubre, la vendimia se realiza en los primeros días de agosto (por ejemplo, Montilla-Moriles y Ribera del Guadiana, en España). En estos casos, si el retraso en la maduración es solo de un mes aproximadamente, la uva se regogería a primeros de septiembre, cuando las temperaturas son todavía demasiado altas. Aplicando esta nueva técnica los racimos se cortarían a primeros de octubre. 

Más información: https://doi.org/10.5073/vitis.2019.58.17-22
Martínez de Toda, F., García, J., Balda, P. (2019) Preliminary results on forcing vine regrowth to delay ripening to a cooler period. Vitis, 58, 17-22.