“El mago del vino”, un desenlace muy diferente al esperado

IGNACIO PÉREZ LORENZ

Las celebraciones del triunfo de la Roja le dieron la estocada y Cuatro, el canal que la había programado, la puntilla. Así ha sido el desenlace de una serie que merecía mejor suerte, que se estrenó con buena audiencia y que se dejó un 50 % en la segunda entrega. Cucurella y su paella arrasaron a cualquier otro espacio televisivo y no solo a esta serie documental dedicada al mundo del vino. 

La respuesta de la cadena, liquidar los dos últimos capítulos en una sola entrega que mantuvo despiertos a sus seguidores hasta bien entrada la noche. Innecesaria molestia digna de mejor causa y serio desprecio a quienes habían honrado con su presencia el arranque de tan interesante experiencia. Por lo demás, el trabajo de David Moncasi siguió obteniendo resultados satisfactorios con solo dejar encendida la cámara mientras fluían alrededor los protagonistas. 

Hay momentos dramáticos, otros evocadores, algunos alegres y unos cuantos muy reveladores. Curiosas las dudas del protagonista sobre si presentar un vino que piensa vender a unos cincuenta euros y que hoy cuesta entre 500 y 600. Interesante también observar la curiosidad que despierta en Luis Gutiérrez, el hombre de Parker en España, saber que es el primero en catar un vino, La Muria 2021, al que concederá cien puntos. 

A partir de allí, comienza la gira triunfal de Raúl Pérez con alguna de las quinientas botellas elaboradas. Un respetado ídolo de la afición que pasea sus luengas barbas por los más sofisticados escenarios. Y que tiene la oportunidad, casi al límite de los títulos de crédito, de contemplar el regreso de Gutiérrez a la bodega. Su misión, catar la siguiente añada de un vino convertido ya en mito. Los últimos segundos sirven para revelar la puntuación alcanzada por La Muria 2022.
Foto: Mediaset España