IGNACIO PÉREZ LORENZ
Puede que todo empezara al descubrir que la vendimia en esta bodega solía concluir en el paraje La Loma. Cepas de tempranillo situadas a 840 metros de altura y orientadas al norte que maduran lentamente. Una firme invitación -para quien sepa escuchar- a preservar ese carácter atlántico.
La prueba de fuego le ha llegado con el 2022, año seco y caluroso que pretendía apoderarse de la acidez de sus uvas. Amenaza que se combate -como han hecho- renunciando al deshojado para mantener sombreados los racimos. También es posible adelantar la vendimia, limitar la extracción o utilizar con prudencia la madera.
Quién sabe si José Manuel Pérez Ovejas, enólogo y propietario de la bodega, ha combinado algunas de las últimas opciones. Sea como fuere ha logrado que Doble M 2022 en nada envidie a cualquiera otro. Tan solo permanece la sospecha de que en ese proceso ha encontrado más ayuda de la esperada. Y que la altitud y la orientación han puesto mucho de su parte.
El vino exhibe en primer plano un acusado frescor y la belleza de su expresión frutal acompañada de suaves notas a madera, regaliz y cacao. Lo completan su remarcable color, fluidez y precisión revestidas de una mínima concesión a la opulencia. Equilibrada definición que lo empuja decididamente por el camino de la elegancia.
Bodega: Dominio de Calogía
Web: https://calogia.com
DO: Ribera del Duero
Variedad: tempranillo
Alcohol: 14 %
PVP: 40,75 euros

