IGNACIO PÉREZ LORENZ
A pesar de que el interés era enorme el resultado estuvo por encima de lo esperado. Primero porque Rioja está haciendo los mejores vinos de su historia ya centenaria -que celebraba con esa y otras catas- y lo segundo porque Luis Gutiérrez, el hombre de Parker en España, domina el escenario. No solo por sus muchas tablas sino por el inteligente humor derrochado. Así que en lugar de abrumar con la descripción de aromas y sabores desgranó bromas y anécdotas sobre los autores de ocho magníficas botellas. Y de paso expuso, también con gracia, su opinión sobre prohibiciones, autorizaciones, variedades y cambios de nombres.
La selección que recorrió ese territorio se abría con Abel Mendoza 5V 2023. Marca que habla de la presencia de cinco vidueños e interesante blanco fresco, frutal y especiado. Poco después llegó a la sala la inconfundible presencia de la manzanilla. El resurgir de una vieja elaboración, Monopole Gran Reserva 2018, criada parcialmente en botas sanluqueñas. Un nuevo salto en el tiempo permitió encontrarse con una obra irrepetible y posiblemente perfecta. Un vino con catorce años de crianza en barricas viejas, Viña Tondonia Gran Reserva Blanco 2004, de exquisita complejidad, salpicado por notas frutales y amieladas y lleno de vida y alegría.
El Espinal 2022, de Bodegas Exopto, nos cuenta hasta dónde se puede llegar (hasta que sus viñedos sean más viejos) con la llamada oficialmente maturana tinta, conocida en otros lugares como castets. Un miembro de la amplia familia de los cabernets (o de las carmeneres, según explicó) que ayuda a conseguir tintos profundos, potentes y especiados. Camino de Ribas Parcela La Cóncava 2023, de José Gil, es el fruto de una viña plantada hace tan solo ocho años. Un tinto con escasa influencia de la madera que sorprende por el carácter de su mayoritaria garnacha. Sensaciones que lleva unos pasos más allá Álvaro Palacios con su Quiñón de Valmira 2023. La demostración de que Rioja Oriental es capaz de soñar con garnachas sutiles, elegantes, frescas y perfumadas y mirar de igual a igual a cualquier parte del mundo.
Las Beatas 2021, de Telmo Rodríguez, atrapa la mejor expresión del tempranillo alavés. Una creación especialmente armónica y difícilmente superable, construida a base de descarada elegancia, frescor y fruta, que no ha dejado de crecer en botella. La calidad de esa cosecha beneficia también a Dalmau 2021 de Marqués de Murrieta. Combinación de tempranillo con algo de graciano y cabernet que muestra contenida potencia, fuerza, amabilidad y frescura.
Foto: Abel Valdenegro/DOC Rioja
