Clima extremo, duras condiciones y la obligación de labrar la tierra y cultivar las viñas. Esa era la vida que esperaba a quienes habitaran la finca L’Aranyó. Pertenecía a la abadía de Montserrat y era el lugar al que enviar desterrados a los monjes desobedientes. Una decisión que permitió conocer el potencial de la zona, se diría hoy, para elaborar grandes vinos.
Las historias de aquella época, hace dos y siglos y medio, han permitido crear un nombre, Purgatori, como necesaria parada para redimir culpas en el camino hacia el cielo. Y también una leyenda sobre ese cielo y el buen gusto de los ángeles. Ellos eran los culpables de que desaparecieran misteriosamente grandes barriles de aquellos vinos gestionados por tan díscolos religiosos.
La finca, situada en la comarca de Les Garrigues, forma hoy parte de la DO Costers del Segre. Un enclave con claras influencias mediterráneas en el que cultivar variedades tradicionales como garnacha y cariñena. A un paso de los viñedos, integrando los edificios que pertenecieron a los benedictinos, la nueva bodega construida por Familia Torres.
En esas condiciones ideales nace Purgatori 2014, tinto de impresionante capa, intensos aromas frutales (arándanos salvajes), destacada potencia y especial finura. En su final, salpicado de notas especiadas, surge una agradable línea de frescor que equilibra su cálida madurez. Un vino mediterráneo con el que mitigar los sinsabores de un paseo por el destierro.
Bodega: Purgatori
Web: https://www.torres.es/es/vinos/purgatori
DO: Costers del Segre
Variedad: cariñena, garnacha y syrah
Alcohol: 14,5 %
Precio: 29,45 euros