La subida de aranceles contra algunos vinos envasados europeos adoptada en octubre de 2019 por la Administración Trump ha afectado en mayor medida a Francia y a Alemania, que perdieron en 2020 en torno al 30 % de su facturación en esta categoría, a precios mucho más bajos. España también cayó, pero poco más del 10 %, a un precio medio estable. Todo hacía pensar que Italia sería el gran beneficiado por los aranceles impuestos a sus principales competidores, si bien sus ventas de envasados a Estados Unidos se estancaron el pasado año. Sí crecieron Nueva Zelanda, Portugal y Sudáfrica, entre otros.
EE. UU. gastó en 2020 582 millones de dólares menos en vino con una caída del 9,4 %, la cifra más baja desde 2016, si bien importó más cantidad que nunca, con 1.231 millones de litros (+0,1 %). Ese país se mantinee como primer mercado mundial en valor, muy por delante de Reino Unido y Alemania, pero sigue por detrás de ambos en volumen.
Gran subida del granel, recuperación del bag-in-box y descenso de envasados y espumosos. Italia y Francia registraron fuertes pérdidas en valor de sus espumosos tras enlazar 18 y 7 años seguidos respectivamente con subidas en el mercado estadounidense, según el Observatorio Español de Mercado del Vino.
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