La DO Rueda intenta consolidar un futuro diferente 

Elevados rendimientos, nuevas plantaciones que irán entrando en producción y escasas cifras de exportación han sido las debilidades de una denominación de origen marcada, por otra parte, por el crecimiento y el éxito. Rueda es hoy una ciudad y una zona vinícola con un paisaje muy diferente al que dibujaba tiempo atrás. 

Durante los últimos años se han sucedido advertencias y protestas. Entre otras las de ASAJA Castilla y León que hace un año llegó a calificar de dramática la situación de los viticultores “debido a que estamos a las puertas de una vendimia generosa y con las bodegas cargadas de vino de la cosecha anterior”. 

En 2020 el consejo regulador redujo el rendimiento por hectárea un 15 %. Y en 2021 ha hecho lo mismo. Además, intenta conseguir, como ha revelado El Norte de Castilla, que esa limitación quede fijada de manera permanente para mejorar la calidad de sus vinos. Un intento de consolidar los primeros pasos -si no lo impiden los habituales recursos con que allí se reciben estas medidas- de un futuro diferente.
Revista del Vino
Foto: Ruta del Vino de Rueda