Llenca Plana 2018, un lugar para beber

Es una viña que cuenta una historia. En realidad, varias historias comenzando por la de su nombre: Llenca Plana. Esas dos palabras señalan al viñedo, al vino y además al tipo de piedra que caracteriza a esa parcela situada en la Serra d’Almos (Tarragona).

Otro de los relatos que se suman a esta causa es el que establece una zona, Montsant, acostumbrada a ofrecer personalidad, profundidad y fuerza en sus mejores elaboraciones. Algo que consigue con una combinación de las variedades tradicionales, cariñena y garnacha, que durante siglos han sustentado la viticultura que acompaña a la mayor parte del recorrido del Ebro situado bajo la influencia mediterránea.  

Por último, se une a todos ellos el aspecto que completa la definición de cualquier terroir: la mano del hombre. En este caso la forma sincera y respetuosa de dialogar con el suelo, el fruto y su transformación a la que nos tiene acostumbrado el equipo de la bodega mallorquina Ànima Negra. Un proyecto que extiende sus raíces (Terra de Falanis) sin renunciar a lo que parece un constante intento de adaptar a estos tiempos lo mejor del pasado. 

El previsible resultado, en el mejor de los sentidos de la palabra, es un tinto al tiempo suave e intenso marcado por recuerdos florales y frutales equilibrados con las notas aportadas por el prudente uso de la madera. Tiene clase, resulta muy fresco y es capaz de mostrar esa tensión que le transmite su principal vidueño. Todo un carácter con tan ajustado precio que ayuda a pensar en este país como el lugar soñado para vivir. O al menos, para beber. 

Bodega: Terra de Falanis
Web: https://www.terradefalanis.com
DO: Montsant
Variedades: cariñena (70 %) y garnacha (30 %)
Alcohol: 14,5 %
PVP: 10 euros

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