Cava: a la búsqueda del tiempo perdido

Diseñar una segmentación (diferenciar claramente la calidad) y una  zonificación (asociar el valor al origen) son las principales propuestas del Plan Estratégico de la DOP Cava que incluye también un mayor control (garantizar al consumidor la veracidad del contenido de la etiqueta) y un plan de promoción y comunicación.

En definitiva, una sincera apuesta por la calidad y la diferenciación. Dos características que forman parte del subtítulo del documento y cuya sinceridad viene avalada por el notable incremento del presupuesto anual (aprobado por unanimidad). La cifra, 1.500.000 euros, supone un aumento de más del 60% que sale de las cuotas de los viticultores y elaboradores. 

El impulsor de la iniciativa y presidente de la denominación, Javier Pagés, amplió la información sobre estas propuestas sabiendo que una presencia flotaba en el ambiente. ¿Se hubiera diseñado así el futuro si nueve bodegas agrupadas bajo el sello de Corpinnat no hubieran abandonado la denominación cansados de pedir que se tomaran medidas como éstas?

El mensaje subliminal, con una exhibición de cavas de enorme calidad, señalaba que dentro hay todavía mucho y muy bueno. Y el más directo, que este ejecutivo, con amplia experiencia en el sector, ha cogido el toro por los cuernos (perdón por la expresión) para reconducir la trayectoria del cava hacia territorios más glamourosos. Si todo eso será suficiente para abrir la puerta al regreso de quienes se fueron es pronto para decirlo. Independientemente del resultado, parece que no hay más que un camino a seguir.
R. del V. 

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